¿ LOS QUIROPRÁCTICOS "TRUENAN HUESOS"?

VERDADERO Y FALSO


Durante ciertas manipulaciones quiroprácticas, puede producirse un “ruido crepitante”; No es ni sistemático ni peligroso.

Estos “crujidos” no emanan huesos sino que son articulares y son benignos. En realidad, provienen de un intercambio de gases entre la junta y su entorno.

Durante la manipulación quiropráctica, los ligamentos que rodean la articulación se estiran y dejan fuera las “burbujas de aire” que ocurren naturalmente.

El ruido a veces puede ser sorprendente, especialmente en el área cervical más cercana al oído interno, pero no es doloroso ni sintomático. Sin embargo, si esta idea le preocupa, puede hablar con su quiropráctico para que adapte su cuidado.